Visitada por las Musas

 

Turbada y atraída

por el descubrimiento

de ese nuevo espíritu

que penetra mi existencia

que me envuelve en su mundo

y me invita a compartir

el éxtasis de un viaje

en vuelo inspirador

que en sueños y suspiros

me alcanza a estremecer.

 

Y un éxtasis de goces

jamás antes sentidos

invaden mi presencia

de aliento y fantasía,

ensueños que no quiero

jamás ver su final.

 

Conspiran con la noche

susurros de otros ecos

que incitan y seducen

el alma con las formas

que brindan sus tinieblas

los signos clandestinos

que asumen libertad

erguidos cual estelas

de Lingsberg o de Rök

perturban mis quimeras

renuncian descansar.

 

En tanto un encuentro

maravilloso muestra

el rostro de Calíope

partícipe Erato

y recordando risas,

amores y dolores,

dolores y vivencias

visitas de otros tiempos

tomé papel y pluma

y comencé a escribir...

 

Ixel Dávila Castillo

El Sueño de Lezehkxszyra